EL PODER REGENERATIVO DE LOS FACTORES DE CRECIMIENTO PARA COMBATIR LA ARTROSIS

Una simple inyección de proteínas, extraídas del plasma sanguíneo del paciente, puede regenerar hasta un 80% de los tejidos afectados por la artrosis. Es un tratamiento que se rige por los mismos principios que utiliza nuestro organismo para reparar los tejidos dañados.

Imágen 1 de factores de crecimiento y artrosis

¿Cómo se realiza el tratamiento de la artrosis con factores de crecimiento?

El procedimiento se inicia con la extracción al paciente de una cantidad de sangre que oscila entre los 30 y los 100 cc. Posteriormente, la sangre se somete a un proceso de centrifugado para aislar el plasma rico en plaquetas y a otro proceso para liberar del plasma unas proteínas específicas que constituyen los factores de crecimiento. Como se trata de sangre del propio paciente, esta circunstancia elimina todos los riesgos de que se produzcan infecciones o rechazo como consecuencia del tratamiento.

Una vez preparado el factor de crecimiento ya solo queda inyectarlo en la zona afectada por la artrosis y, de este modo tan simple, se pueden reparar los daños existentes en el cartílago gracias a las propiedades regeneradoras de los factores de crecimiento. Esto lo ha explicado el Dr, Vicente Díez Vazquez, especialista en cirugía ortopédica y traumatología y director médico del Centro de Medicina Avanzada de la Clínica Virgen del Mar de Madrid (España).

Se trata de un procedimiento de autotrasplante que no precisa el ingreso hospitalario del paciente y que actúa como estimulante de los procesos de regeneración celular elevando los niveles de proteína IGF.1, que es también un potente inhibidor de la muerte celular programada.

Explicado de una forma mucho más sencilla, lo que sucede es que los factores de crecimiento inyectados en la zona lesionada entran en contacto con aquellas células que tienen capacidad de dividirse y especializarse y estimulan su multiplicación para reparar los tejidos dañados.

Este procedimiento se realiza bajo un tipo de anestesia que se denomina “regional” y que actúa durmiendo la zona sin utilizar componentes anestésicos, ya que el carácter ácido de los factores de crecimiento impide que se puedan mezclar con productos anestésicos.

¿Qué son los factores de crecimiento?

Los factores de crecimiento (GF) son un conjunto de sustancias proteicas que se encuentran en la plaquetas de la sangre y que tienen la capacidad de intervenir en la comunicación entre las células para controlar el ciclo celular. Este ciclo es una secuencia ordenada de procesos que provocan el crecimiento de las células y su división en ”células hijas”, entre otras funciones.

Imágen 02 de factores de crecimiento y artrosis

Aunque la principal funcion de los factores de crecimiento es la multiplicación celular, mediante su división controlada o mitosis, también intervienen en la supervivencia celular mediante otros procesos como la ”migración”, que consiste en la movilidad controlada de las células hacia lugares específicos, para el desarrollo y mantenimiento de los tejidos, o la ”diferenciación celular”, que consiste en la modificación de las características genéticas de las células para adaptarse e integrarse en los diferentes tejidos celulares del organismo. Las células que tienen esta capacidad de diferenciarse son las denominadas células madre.

Como cualquier proceso celular, la diferenciación celular responde a reacciones bioquímicas que tienen lugar en el interior de la célula y estas reacciones están promovidas fundamentalmente por los factores de crecimiento.

¿Cuál es la duración de un tratamiento con factores de crecimiento?

Según el Dr. Jaume Graell, director del Instituto Catalán de Reumatología y Enfermedades Óseas, el tratamiento con factores de crecimiento requiere realizar varias infiltraciones a lo largo del año. Las tres primeras inyecciones a intérvalos de 2 o 3 semanas y la cuarta, que actúa como un recordatorio, al cabo de los dos meses. A partir de ahí se debe repetir el proceso una vez al año, para mantener los efectos del tratamiento.

¿Cuál es la efectividad actual de los tratamientos con factores de crecimiento?

La experiencia acumulada hasta el momento ha demostrado la eficacia del tratamiento con factores de crecimiento en distintas fases de la artrosis.

En los casos más avanzados de la enfermedad, la terapia consigue retrasar considerablemente la sustitución quirúrgica de las articulaciones dañadas por una prótesis.

En los casos menos graves, se han obtenido resultados muy buenos respecto a la protección del cartílago y la restauración del equilibrio fisiológico de las articulaciones, permitiendo retrasar e incluso interrumpir el avance de la enfermedad.

El 78% de los enfermos de artrosis que han recibido este tratamiento experimentaron una reducción importante del dolor y una recuperación significativa de la movilidad, con la consiguiente mejora de su calidad de vida.

Según el Dr. Ramón Cugat, director del Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatológica del Hospital Quirón de Barcelona, un referente mundial en el desarrollo de estas terapias donde se aplican al año más de 40.000 dosis de factores de crecimiento, “Con este tratamiento se está logrando regenerar el 80 % del tejido afectado y, en situaciones que era previsible la operación, se ha logrado que, de momento, no se realice”.

Hay que recordar que la artrosis provoca un gran desgaste del cartílago en las aticulaciones de carga, como la cadera o rodilla, y que este desgaste suele llevar al enfermo de artrosis a pasar por el quirófano para que le coloquen una prótesis.

Imágen 03 de factores de crecimiento y artrosis

¿Cuáles son las expectativas que abre a los enfermos de artrosis el tratamiento con factores de crecimiento?

Las mayores y mejores expectativas que ofrece este tratamiento están relacionadas con el aparato locomotor, que es el que permite al ser humano interactuar con el entorno que le rodea mediante el movimiento.

En el caso concreto de la artrosis, las expectativas se relacionan con las grandes articulaciones de carga, como la rodilla o la cadera, porque se trata de una dolencia derivada del deterioro del cartílago que produce graves daños en los mecanismos articulares, como inflamación de la membrana sinovial, derrame del fluido sinovial, deformaciones y, sobre todo, mucho dolor y pérdida de las funciones articulares. Estas dolencias conducen al quirófano en un gran número de casos, para sustituir las partes afectadas por una prótesis.

Frente a esta situación, los doctores Jaume Graell y Antonio García, director y subdirector del Instituto Catalán de Reumatología y enfermedades Óseas, resúmen las expectativas ofrecidas porlos tratamientos con factores de crecimiento del siguiente modo: «Lograr que se regenere el tejido o que no se siga perdiendo es uno de los grandes logros, siempre y cuando se realice en una fase en la que aún queda cartílago. En esos casos hay un porcentaje muy elevado, en torno al 80 por ciento, de conseguir frenar la evolución y el deterioro producidos por la artrosis».

¿Y cual es el futuro de este tipo de tratamientos?

Desde la Fundación García Cugat, una entidad privada sin ánimo de lucro dedicada a la investigación en tratamientos biológicos, que cuenta con una cátedra de medicina y cirugía regenerativa, afirman que el próximo paso es trabajar con células madre y confían en que este nuevo tratamiento se pueda aplicar junto a los factores de crecimiento cuando se disponga de la base científica suficiente.

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